Cómo almacenar correctamente la leche materna en la nevera

La leche materna es el mejor alimento que puedes darle a tu bebé durante los primeros meses de vida. Es rica en nutrientes esenciales y anticuerpos que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico del bebé. Sin embargo, es posible que en ocasiones necesites extraer y guardar la leche materna para poder alimentar a tu bebé en momentos en los que no puedas amamantarlo directamente. En este artículo, te explicaremos cómo almacenar correctamente la leche materna en la nevera para garantizar su frescura y seguridad.

¿Cómo se debe guardar la leche materna en la nevera?

Al guardar la leche materna en la nevera, es importante seguir ciertos pasos para asegurarte de que se mantenga en buen estado. A continuación, te mostramos los pasos que debes seguir:

1. Lávate las manos

Antes de extraer la leche materna y manipular los recipientes, es fundamental lavarte las manos con agua y jabón. Esto ayudará a prevenir la transferencia de bacterias a la leche.

2. Utiliza recipientes de almacenamiento adecuados

Elige recipientes de vidrio o plástico específicamente diseñados para almacenar leche materna. Asegúrate de que estén limpios y esterilizados antes de usarlos.

3. Etiqueta los recipientes

Etiqueta cada recipiente con la fecha y la hora en la que se extrajo la leche. Esto te ayudará a utilizar la leche más antigua primero y evitar desperdicios.

4. Extrae la leche materna

Utiliza un extractor de leche o extrae la leche manualmente. Asegúrate de seguir las instrucciones del fabricante o de obtener asesoramiento de un profesional de la salud.

5. Enfría la leche materna

Coloca los recipientes de leche materna en el refrigerador tan pronto como sea posible después de extraerla. La leche debe enfriarse rápidamente para mantener su calidad.

6. Almacena la leche en la parte más fría del refrigerador

Guarda la leche en la parte posterior del refrigerador, donde la temperatura es más baja y estable. Evita colocarla en la puerta del refrigerador, ya que la temperatura puede variar más allí.

7. No mezcles leche fresca con leche congelada

Si planeas combinar leche fresca congelada con leche fresca, primero enfría la leche fresca en el refrigerador y luego combínala con la leche congelada.

8. No agites la leche materna

Cuando vayas a usar la leche materna, evita agitarla vigorosamente. En su lugar, gírala suavemente para mezclar las capas de grasa que se pueden separar durante el almacenamiento.

9. Descongela la leche adecuadamente

Si vas a utilizar leche congelada, descongélala en el refrigerador o bajo agua corriente tibia. Evita descongelarla en el microondas, ya que esto puede calentarla de manera desigual y destruir algunos de los nutrientes.

10. Desecha la leche sobrante

Si después de alimentar a tu bebé queda leche sin usar, debes desecharla. La leche materna puede ser contaminada con la saliva del bebé y no se puede volver a utilizar.

¿Cuánto tiempo dura la leche materna después de extraer?

La duración de la leche materna después de extraer varía según cómo se almacene. A continuación, te presentamos algunas pautas generales:

Leche fresca en la nevera:

La leche fresca extraída y almacenada correctamente en la nevera puede durar hasta 4 días. Sin embargo, se recomienda utilizarla en 48 horas para garantizar su frescura y calidad.

Leche congelada:

La leche materna congelada puede durar hasta 6 meses en el congelador. Sin embargo, es mejor utilizarla dentro de los 3 meses para asegurarse de que mantenga su calidad nutricional.

¿Cuántos días se puede guardar la leche materna en la nevera?

La leche materna puede ser almacenada en la nevera durante varios días, dependiendo de cómo se haya extraído y almacenado. A continuación, te mostramos un desglose de la duración recomendada:

Leche fresca:

La leche fresca extraída y almacenada correctamente en la nevera puede durar hasta 4 días. Sin embargo, se recomienda utilizarla en 48 horas para garantizar su frescura y calidad.

Leche congelada:

La leche materna congelada puede durar hasta 6 meses en el congelador. Sin embargo, es mejor utilizarla dentro de los 3 meses para asegurarse de que mantenga su calidad nutricional.

¿Cómo saber si la leche materna está en buen estado?

Es importante verificar si la leche materna está en buen estado antes de dársela a tu bebé. Aquí hay algunos signos de que la leche puede estar en mal estado:

Color y textura:

La leche materna fresca es de color blanco o azul claro. Si la leche tiene un color amarillo o marrón, puede indicar que está en mal estado. También debes revisar la textura: la leche materna fresca es cremosa y uniforme.

Olor y sabor:

La leche materna fresca tiene un olor suave y dulce. Si la leche tiene un olor agrio o rancio, no debe ser utilizada. También puedes probar un poco de leche para asegurarte de que no tiene un sabor amargo.

Separación de capas:

Es normal que la leche materna se separe en capas durante el almacenamiento. Sin embargo, si la separación es muy pronunciada y no se mezcla fácilmente al girar el recipiente suavemente, puede ser un signo de que la leche está en mal estado.

¿Puedo guardar la leche materna en el biberón?

Sí, es posible guardar la leche materna en el biberón si planeas alimentar a tu bebé en las próximas horas. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la leche materna debe ser manipulada con cuidado para evitar la contaminación bacteriana. Asegúrate de seguir las mismas pautas de higiene y almacenamiento que se mencionaron anteriormente.