Cómo hacer yogurt casero con hongos – Receta y tips

¿Cómo se llama el hongo para hacer yogurt?

El hongo utilizado para hacer yogurt se conoce como “kefir” o “kefir de leche”. Es un hongo simbiótico compuesto por bacterias y levaduras que fermentan la leche y la convierten en yogurt. El kefir es originario de las montañas del Cáucaso y se ha utilizado durante siglos por sus propiedades probióticas y beneficios para la salud.

¿Cómo se elabora el yogurt paso a paso?

Hacer yogurt casero con hongos es un proceso relativamente sencillo. Aquí te explicamos cómo hacerlo paso a paso:

1. Primero, necesitarás conseguir los hongos de kefir. Puedes obtenerlos de alguien que ya los cultive o comprarlos en tiendas especializadas en productos fermentados.

2. Lava bien los hongos de kefir con agua filtrada para eliminar cualquier impureza.

3. Coloca los hongos de kefir en un frasco de vidrio limpio y agrega leche fresca hasta cubrirlos por completo. Puedes utilizar leche de vaca, leche de cabra o leche vegetal, dependiendo de tus preferencias.

4. Tapa el frasco con una tela transpirable, como una gasa o un paño de cocina, y asegúrala con una banda elástica. Esto permitirá que los hongos respiren durante el proceso de fermentación.

5. Deja el frasco en un lugar cálido y oscuro durante aproximadamente 24 horas. La temperatura ideal para la fermentación es de alrededor de 20-25 grados Celsius.

6. Después de 24 horas, verifica si el yogurt está listo. Debería tener una consistencia similar a la del yogurt comercial y un sabor ligeramente ácido. Si aún no está listo, déjalo fermentar por algunas horas más.

7. Una vez que el yogurt esté listo, retira los hongos de kefir y guárdalos en un frasco con un poco de leche fresca. Esto te permitirá utilizarlos para hacer más yogurt en el futuro.

8. Transfiere el yogurt casero a un recipiente limpio y guárdalo en el refrigerador para que se enfríe.

¡Y listo! Ahora tienes tu propio yogurt casero hecho con hongos de kefir.

¿Cuál es la diferencia entre el yogur y el kéfir?

Aunque tanto el yogurt como el kefir se obtienen a través de la fermentación de la leche, existen algunas diferencias significativas entre ellos.

El yogurt se obtiene al fermentar la leche con bacterias específicas, como Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus.

Este proceso produce una consistencia suave y cremosa, con un sabor ligeramente ácido.

Por otro lado, el kefir se obtiene al fermentar la leche con una combinación de bacterias y levaduras presentes en el hongo de kefir. Esto da como resultado una consistencia más líquida y efervescente, similar a un yogurt batido o una bebida láctea fermentada. El sabor del kefir también es más ácido y ligeramente efervescente debido a la actividad de las levaduras.

Además, el kefir contiene una mayor variedad de bacterias y levaduras beneficiosas para la salud que el yogurt. Esto lo convierte en una excelente fuente de probióticos, que ayudan a equilibrar la flora intestinal y mejorar la digestión.

¿Cómo se obtiene el yogurt natural kefir?

El yogurt natural kefir se obtiene siguiendo el proceso de fermentación descrito anteriormente utilizando hongos de kefir. Este yogurt casero tiene un sabor único y beneficios para la salud debido a la combinación de bacterias y levaduras presentes en el kefir.

Para obtener yogurt natural kefir, simplemente sigue los pasos descritos anteriormente y utiliza leche fresca de alta calidad. Puedes experimentar con diferentes tipos de leche, como leche de vaca, leche de cabra o leche vegetal, para encontrar el sabor y la textura que más te gusten.

Recuerda que el yogurt natural kefir se fermenta durante aproximadamente 24 horas, pero puedes ajustar el tiempo de fermentación según tus preferencias personales. Cuanto más tiempo fermentes el yogurt, más ácido será el sabor y más espesa será la consistencia.

¿Dónde comprar hongo para hacer yogurt?

Si estás interesado en hacer yogurt casero con hongos de kefir, puedes encontrarlos en tiendas especializadas en productos fermentados o en línea a través de proveedores confiables. Algunos supermercados también pueden tener hongos de kefir disponibles en la sección de productos lácteos o saludables.

Asegúrate de comprar hongos de kefir frescos y de alta calidad para obtener los mejores resultados. También puedes pedir a amigos o familiares que ya cultiven hongos de kefir que te compartan un poco para comenzar tu propio cultivo en casa.

Preguntas frecuentes

¿El yogurt casero con hongos de kefir tiene los mismos beneficios para la salud que el yogurt comercial?

Sí, el yogurt casero con hongos de kefir tiene beneficios similares para la salud que el yogurt comercial. Ambos son fuentes de probióticos, que son bacterias beneficiosas para el intestino y pueden ayudar a mejorar la digestión y fortalecer el sistema inmunológico. Sin embargo, el yogurt casero con hongos de kefir puede tener una mayor variedad de bacterias y levaduras beneficiosas debido a la presencia del kefir.

¿Puedo utilizar yogurt comercial como cultivo para hacer yogurt casero?

Sí, es posible utilizar yogurt comercial como cultivo para hacer yogurt casero. El yogurt comercial contiene las bacterias necesarias para la fermentación y puede ayudar a iniciar el proceso de fermentación en la leche fresca. Sin embargo, es importante asegurarse de que el yogurt comercial no contenga aditivos o azúcares añadidos, ya que esto puede afectar el proceso de fermentación.

¿Cuánto tiempo se puede almacenar el yogurt casero con hongos de kefir?

El yogurt casero con hongos de kefir se puede almacenar en el refrigerador durante aproximadamente una semana. Después de este tiempo, es posible que comience a perder su sabor y textura óptimos. Siempre es recomendable consumir el yogurt casero lo antes posible para aprovechar al máximo sus beneficios para la salud y su sabor fresco.

¿Puedo utilizar leche vegetal para hacer yogurt casero con hongos de kefir?

Sí, puedes utilizar leche vegetal para hacer yogurt casero con hongos de kefir. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la consistencia y el sabor del yogurt pueden variar según el tipo de leche vegetal utilizada. Algunas opciones populares incluyen leche de coco, leche de almendras y leche de soja. Prueba diferentes tipos de leche vegetal para encontrar el sabor y la textura que más te gusten.