Trucos para pasar comida en un avión sin problemas

Si tienes planeado viajar en avión y te preguntas cómo pasar comida sin problemas, estás en el lugar correcto. En este artículo te daremos algunos trucos útiles para llevar comida contigo durante tu vuelo. Aunque existen restricciones y regulaciones en cuanto a los alimentos que se pueden llevar a bordo, con un poco de planificación y conocimiento podrás disfrutar de tus comidas favoritas mientras estás en el aire.

¿Cómo llevar comida en el avión?

Antes de empacar tu comida, es importante tener en cuenta algunas consideraciones para asegurarte de que cumple con las regulaciones de seguridad del aeropuerto. Aquí te presentamos algunos consejos:

1. Verifica las regulaciones del aeropuerto

Cada aeropuerto y país puede tener diferentes regulaciones en cuanto a los alimentos que se pueden llevar a bordo. Antes de empacar tu comida, verifica las restricciones específicas del lugar de origen y destino de tu vuelo. Puedes encontrar esta información en el sitio web del aeropuerto o contactando a la aerolínea.

2. Considera el tiempo de vuelo

Al elegir qué tipo de comida llevar, ten en cuenta la duración de tu vuelo. Si es un vuelo corto, puede ser más conveniente llevar bocadillos o alimentos no perecederos. Para vuelos más largos, puedes considerar llevar comidas preparadas o alimentos refrigerados en una hielera portátil.

3. Utiliza recipientes adecuados

Empaca tu comida en recipientes herméticos y resistentes a derrames para evitar accidentes durante el vuelo. También es importante asegurarte de que los recipientes sean lo suficientemente pequeños para caber en tu equipaje de mano.

4. Evita alimentos líquidos o en salsa

Los alimentos líquidos o en salsa suelen estar sujetos a restricciones más estrictas. Evita llevar sopas, salsas o alimentos enlatados en tu equipaje de mano. Si deseas llevar líquidos como yogurt o jugo, asegúrate de que estén empaquetados en recipientes individuales de menos de 100 ml o 3.4 oz, y colócalos en una bolsa de plástico transparente con cierre hermético.

¿Qué tipo de comida se puede llevar en el avión?

Aunque hay algunas restricciones, hay muchos alimentos que puedes llevar contigo en el avión. Aquí hay algunas opciones:

1. Bocadillos no perecederos

Los bocadillos no perecederos como barras de granola, frutas secas, nueces y galletas son excelentes opciones para llevar en el avión. Son fáciles de empacar y no requieren refrigeración.

2. Frutas y verduras frescas

Si prefieres opciones más saludables, puedes llevar frutas y verduras frescas en tu equipaje de mano. Sin embargo, ten en cuenta que algunas frutas y verduras pueden estar sujetas a restricciones de importación y exportación en ciertos países.

3. Sándwiches y comidas preparadas

Los sándwiches y las comidas preparadas son opciones populares para llevar en el avión. Puedes hacer tus propios sándwiches con ingredientes no perecederos o comprar comidas preparadas en tiendas de alimentos antes de tu vuelo.

¿Qué no se puede llevar en un avión de comida?

Ahora que sabes qué tipo de comida puedes llevar en el avión, es importante tener en cuenta los alimentos que no están permitidos a bordo. Aquí hay algunos ejemplos:

1. Líquidos en envases de más de 100 ml

Los líquidos en envases de más de 100 ml no están permitidos en el equipaje de mano. Esto incluye bebidas, salsas, sopas y otros alimentos líquidos.

2. Alimentos enlatados

Los alimentos enlatados tampoco están permitidos en el equipaje de mano debido a su contenido líquido. Es mejor dejar los alimentos enlatados en casa o empacarlos en tu equipaje facturado.

3. Alimentos perecederos sin refrigeración adecuada

Los alimentos perecederos como carnes, pescados y productos lácteos pueden estar sujetos a restricciones debido a la necesidad de refrigeración. Asegúrate de que tus alimentos perecederos estén adecuadamente refrigerados antes de empacarlos y considera llevarlos en una hielera portátil.

¿Qué cosas no se pueden hacer en el avión?

Además de las restricciones de alimentos, hay algunas cosas que no se pueden hacer en un avión. Aquí hay algunos ejemplos:

1. No fumar

Fumar está estrictamente prohibido en todos los vuelos comerciales. No solo es una violación de las regulaciones de seguridad, sino que también puede ser peligroso debido a la presurización del aire en la cabina.

2. No usar dispositivos electrónicos durante el despegue y el aterrizaje

Antes del despegue y durante el aterrizaje, se requiere que los pasajeros apaguen y guarden sus dispositivos electrónicos. Esto se debe a que los dispositivos pueden interferir con los sistemas de navegación del avión.

3. No interferir con la tripulación de vuelo

Es importante seguir las instrucciones de la tripulación de vuelo en todo momento. No interfieras con su trabajo y respeta las indicaciones que te den durante el vuelo.

Conclusión

Pasar comida en un avión puede ser un proceso sencillo si sigues las regulaciones y planificas con anticipación. Recuerda verificar las restricciones específicas del aeropuerto, empacar alimentos no perecederos y evitar líquidos en envases de más de 100 ml. Con estos trucos, podrás disfrutar de tus comidas favoritas durante tu vuelo sin problemas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo llevar comida casera en el avión?

Sí, puedes llevar comida casera en el avión siempre y cuando cumpla con las regulaciones del aeropuerto y esté empacada adecuadamente. Evita llevar alimentos líquidos o en salsa y asegúrate de que los recipientes estén herméticamente cerrados.

¿Puedo llevar comida al cine sin que se den cuenta?

Dependiendo del cine, es posible que te permitan llevar comida contigo siempre y cuando no sea algo que pueda causar molestias o ensuciar el lugar. Sin embargo, es importante respetar las políticas del cine y no intentar ocultar alimentos de manera ilegal.

¿Puedo llevar comida en el equipaje facturado?

Sí, puedes llevar comida en tu equipaje facturado. Sin embargo, ten en cuenta que los alimentos perecederos pueden estar sujetos a restricciones debido a la necesidad de refrigeración. Asegúrate de empacar adecuadamente tus alimentos para evitar derrames o daños durante el viaje.